Bibliofilia

5 razones por las que leer «The Dragon can’t Dance» de Earl Lovelace

La novela The Dragon can’t Dance del escritor trinitense Earl Lovelace nos cuenta cómo es la vida y el carnaval en Calvary Hill, Port of Spain. La voz narrativa nos confronta con la lucha diaria por sobrevivir en medio de la pobreza de los habitantes de The Hill y cuestiona cómo el carnaval sirve de escape, al menos durante unos días, para las diversas opresiones que vive este sector de la clase baja. Aquí cinco de mis frases favoritas de la novela:

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«Yo soy un dragón. Tengo fuego en mi estómago y garras en mis manos; ¡Mírame! Fíjate bien en mí, porque estoy listo para quemar tu ciudad. Estoy listo para descargarte, pedazo a pedazo»

Frase 1: Antes de leer este texto, sabía muy poco del carnaval por fuera de Barranquilla. Aprendí sobre el disfraz del dragón que representa lucha, resistencia, un baile de combate. Aldrick Prospect es presentado al principio del texto como un hombre desinteresado y despreocupado por la vida. Excepto cuando se disfrazaba de dragón, disfraz que él mismo hizo y le confería un poder para resistir a las estructuras que lo mantenían en la pobreza, que buscaban perpetuar la diferencia social y negarle el derecho a una vida digna.

2
«A través de él, él demandaba que otros lo vieran, reconocieran su persona, advirtieran su peligrosidad»

Frase 2 – Está frase captó mi atención en la segunda lectura que hice del libro. Está en la misma parte que la primera frase y me resulta interesante, pues muestra cómo Lovelace construye el carnaval como una experiencia colectiva. Aldrick se pone el disfraz del dragón para que otras personas le reconozcan. Está concepción del carnaval como sitio de encuentro con la otredad me parece una concepción que se necesita pensar, pues el carnaval como espacio social es idóneo para ese encuentro entre (grupos de) personas que suelen no encontrarse en la cotidianidad o que se encuentran y no se reconocen.

3
«Había estado viviendo en el mundo del dragón, evitando y negando el toque completo de the Hill. Él de había estado engañando del dolor, del amor, de su vida. Él había estado riendo aquí durante diecisiete años»

Frase 3 – Sucede al final de ese carnaval que describen las frases anteriores. Sin embargo, representa un quiebre con la idea del carnaval como espacio de libertad. En su lugar, aparece la concepción del carnaval como espacio de ilusión, diferenciado de la cotidianidad, del sufrimiento y del hambre diarios. Aldrick se da cuenta de que ha estado alejado de su mundo material y que se ha negado la oportunidad de ser parte de él. Así vemos una interrogación al carnaval, ¿Hasta que punto permite una libertad real?

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«Y él sonrió, pensando en la señora Cleothilda y su ‘Todos somos uno’. No, no teníamos que fundirnos en uno. Yo sería yo por mí mismo. Un comienzo. Una identidad para entrar al mundo con algo en las manos para dar. No teníamos que fundirnos en uno»

Frase 4 – esta premisa juega con los conceptos individualidad y colectividad: ¿Qué es ser un ser social? ¿Cómo soy y estoy en el mundo en relación con las otras subjetividades que me rodean? Pariag, el personaje que hace ese señalamiento, es un ‘extraño’ en The Hills y ha estado buscando aceptación de aquellxs que le rodean por largo tiempo. Al no encontrarla y darse cuenta de que para la aceptación tenía que ser alguien que no era, comienza a forjarse a sí mismo. Esta frase nos invita a celebrar la diversidad que somos, a pensar el Caribe como espacio de densidad social como Benítez Rojo lo llama. De este modo, la cultura se enriquece, por los constantes encuentros y desencuentros de la diferencia.

5
«La vida entre el miércoles de ceniza y la mañana del lunes de carnaval, contaba para algo»

Frase 5 – la última de esta primera Serie Bibliofílica. Considero que esta frase resume bien la propuesta de Lovelace sobre el carnaval: nuestras vidas deben significar algo todo el año, la resistencia debe ser constante y cotidiana. Al reconocer el diario vivir como un sitio de hambre y opresión, Aldrick se da cuenta de que no solo es su identidad de dragón durante el baile de carnaval la que tiene que buscar la libertad, sino que en cada día hay una oportunidad y un cierto deber de enfrentarse a la desigualdad social y a las formas de vida sin calidad.

The Dragon can’t Dance me brindó la oportunidad de leer el carnaval desde una perspectiva difernete al contrastarlo con la cotidianidad en la que se inscribe. Esta novela es una lectura sugerida para aquellas personas que están interesadas en explorar los Caribes y encontrarse con un sitio complejo, difícil de explicar, pero rico en cultura, humanidad e historias.

Espero les guste. Nos estamos leyendo.

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