Bibliofilia

5 reflexiones sobre el carnaval de Barranquilla.

  • En Barranquilla, el carnaval se vive durante todo el año. Es parte de nuestra cotidianidad y se cuela en las bases de la construcción de aquello que llamamos “identidad” barranquillera.
  • No podemos hablar del carnaval sin hablar del río. El río Magdalena no solo fluye para dar vida a Barranquilla, sino también para nutrir al carnaval.
  • El carnaval tiene una relación intrínseca con la vida y la muerte. Renueva, al final, las relaciones sociales, la cotidianidad, la identidad cultural, la cohesión nacional… ya sea para renovar la opresión o para denunciarla o resistirla, el carnaval funge como una especie de “vacaciones” del día a día.
  • A diferencia de los demás días de fiesta (a menos que sea un partido de fútbol importante del Junior o la Selección Colombia), durante el carnaval, se suspende la cotidianidad literalmente. En esos cuatro días antes del miércoles de cenizas, el pueblo, la gente, se adueña de la calle hasta cierto punto. Son días en los que la ciudad habita otro mundo, crea otra realidad (siguiendo un poco la idea bakhtiniana del carnaval).
  • Sin embargo, no todo el mundo vive dicho mundo de formas iguales. Durante el carnaval se sigue reproduciendo la diferencia entre clases sociales. Las condiciones materiales de cada persona son las que determinan cómo se vive estos días.